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jueves, 12 de julio de 2018

Mandela, un luchador inquebrantable por la dignidad de su pueblo y de la humana

Por: José Eulícer Mosquera Rentería. 
Día 12. MANDELA, UN LUCHADOR INQUEBRANTABLE POR LA DIGNIDAD  DE SU PUEBLO Y DE LA HUMANA.
RECORDANDO A MANDELA POR 18 DÍAS
#DiaDeNelsonMandela
#Mandela100


NELSON ROLIHLAHLA MANDELA. Político sudafricano (Umtata, Transkei, 1918 – Johannesburgo 2013) que prefirió renunciar a su derecho hereditario a ser jefe de una tribu xhosa para dedicarse a la lucha por la redención de su pueblo sin importarle poner en riesgo su propia vida. Fue el líder mundial más importante del siglo XX, lo que llevó a que se le otorgara el Premio Nobel de Paz.
Mandela saliendo de la cárcel, con su entonces esposa Winnie y la multitud ovacionándolo. 

Nelson Mandela se hizo abogado en 1942. En 1944 ingresó en el Congreso Nacional Africano (CNA), un movimiento de lucha contra la opresión del pueblo negro sudafricano. Mandela fue uno de los líderes de la Liga de la Juventud del Congreso, que llegaría a constituir el grupo dominante del ANC; su ideología era un socialismo africano: nacionalista, antirracista y antiimperialista.

Su padre Gadla Henry Mphakanyiswa era miembro de la Casa Real del reino Thembu, que forma parte de la nación xhosa, lo bautizó con el nombre africano Rolihlahla que quiere decir arrancar la rama de un árbol, y popularmente significa "revoltoso". Que se constituyó en una premonición por lo que fue su vida dedicada a la lucha contra el racismo, el apartheid, por la dignidad del pueblo surafricano y de la humanidad.

En 1948 llegó al poder en Sudáfrica el Partido Nacional, que institucionalizó la segregación racial creando el régimen del apartheid, y bajo la inspiración de Gandhi, quien había estudiado en Sudáfrica y compartido con Mandela, el CNA implementaba métodos de lucha no violentos, y en este orden la Liga de la Juventud, presidida por Mandela entre 1951-52, organizó campañas de desobediencia civil contra las leyes segregacionistas.

Ya en 1952 Mandela pasó a presidir el CNA del Transvaal, al tiempo que dirigía a los voluntarios que desafiaban al régimen del apartheid.

"Los Xhosa son un pueblo orgulloso, patrilineal, con un lenguaje expresivo y eufórico y una gran fe en la importancia de las leyes, la educación y la cortesía. La sociedad xhosa era un orden social equilibrado y armonioso, en el que cada individuo conocía su lugar. Cada xhosa pertenece a un clan que se remonta a través de sus ascendientes hasta un antecesor específico.

Estando muy niño Mandela, su padre fue despojado de su jefatura, tierras y fortuna por el gobierno blanco, al negarse a aceptar imposiciones contrarias a las leyes tradicionales del reino Thembu. Ante esta situación, su madre se trasladó de Mvezo a Qunu, buscando la protección de sus familiares. En esta nueva población transcurre la infancia de Mandela, en medio del trabajo en el
campo, la escuela con educación británica, y la educación xhosa, transmitida por los ancianos en agradables reuniones nocturnas que Mandela esperaba ansioso cada día.

Mandela en un homenaje que le rindieran sus amigos del Partido Comunista de Sudáfrica, meses después de quedar libre.

Con la muerte de su padre, cuando Mandela cumplió los nueve años, su madre, Nosekeny Fanny, decidió llevarlo al palacio real Thembu para colocarlo bajo la custodia del Rey Jongintaba Dalindyebo, en cumplimiento de la última voluntad de su padre, lugar que se convirtió en su nuevo hogar y donde su vida transcurría agradablemente cumpliendo las tareas en la casa real y asistiendo a la escuela de la iglesia metodista, donde aprendía inglés, xhosa, historia y geografía. Fue en la casa real donde Mandela aprendió la verdadera historia, la filosofía y los procedimientos de la democracia nativa o autóctona.

A ese palacio y lugar concurrían periódicamente de toda Thumbulandia los jefes de los clanes y los mandatarios tribales convocados por el Rey Jongintaba. "Los huéspedes se reunían en el patio delantero de la casa del regente, y éste abría la sesión agradeciendo a todos su asistencia y explicando el porqué de la convocatoria. Mandela a partir de ese momento no volvía a pronunciar palabra alguna hasta que la reunión tocaba a su fin.

Todo el que deseaba intervenir podía hacerlo. Era la democracia en su forma más pura. Existía una estructura jerárquica entre quienes tomaban la palabra, pero se escuchaba a todo el mundo, jefes, súbditos, guerreros y sacerdotes, comerciantes y granjeros, terratenientes y trabajadores. La gente hablaba sin interrupción y las reuniones duraban muchas horas. La base de aquel autogobierno era que todos los hombres eran libres de exponer sus opiniones e iguales en su valía como ciudadanos. Pero Mandela reconocia que era una sociedad machista donde las mujeres eran consideradas “ciudadanos de segunda clase".

Mandela contaba que los momentos más emocionantes que vivió en la casa real fueron escuchando los relatos de los ancianos sobre las historias de los pueblos africanos, de sus guerras, sus héroes, de las luchas contra los blancos cuando llegaron apoderándose de los territorios.

"En ese Gran Lugar despertó mi interés por la historia africana. Hasta entonces, sólo había tenido noticias de los héroes xhosas, pero allí escuché historias de otros héroes africanos como Sekhukhune, rey de los Bapedi; del rey basotho Moshoesehoe; de Dingane, rey del pueblo zulú; y de otros como Bambatha, Hintsa y Makana, Monteshiway Kgama. Oí hablar de estos hombres a los jefes y líderes que venían al Gran Lugar para resolver disputas y celebrar juicios."

A Mandela le gustaba reunirse con los niños, conversar con ellos y contarles cuentos ancestrales

Mandela decía que había aprendido de los relatos de los ancianos, que la historia contada en los libros de la escuela era totalmente extraña y ajena a los pueblos africanos. Era una historia que ignoraba la auténtica historia de los reinos y las civilizaciones de sus antepasados.

"El jefe Jovi aseguraba que el pueblo africano vivía en relativa paz hasta la llegada de los abelungu, los hombres blancos, que vinieron de más allá del mar con armas que escupían fuego. Hace tiempo, contaba, los Thembus, los Mpondos, los Xhosas y los Zulúes eran todos hijos de un mismo padre y vivían como hermanos. El hombre blanco había destruido la hermandad entre las diversas tribus. El hombre blanco estaba hambriento de tierra y era codicioso, y el hombre africano compartió con él la tierra como compartía el aire y el agua. La tierra no era algo que debieran poseer unos hombres en particular, sino estar a disposición de todos, pero el blanco se apoderaba de la tierra como quien se apodera del caballo de otro."

El rey Jongitaba había determinado que Mandela sería el consejero del sucesor del trono, llamado Sabata, y por ello debía recibir una excelente educación. Lo envía a Clarkebury, el mejor centro educativo para africanos de Thembulandia, que formaba profesores y era una escuela secundaria. El director era británico y sólo tenía dos profesores africanos. Mandela era un joven estudioso y en dos años obtuvo su certificado, cuando normalmente se lograba en tres.

En 1937, a sus 19 años, Mandela fue enviado conjuntamente con Justice, hijo del Rey, a continuar los estudios secundarios en Healdtown, donde estaba la mayor escuela africana fundada por la iglesia metodista, llamada Fort Beaufort. El propósito de la educación era formar "ingleses negros". "Nos enseñaban –y nosotros lo creíamos- que las mejores ideas eran inglesas, que el mejor gobierno era el gobierno inglés y que no había hombres mejores que los hombres ingleses."

En la nueva escuela Mandela comenzó a pensar como africano, superando su estrecha visión xhosa. Eran más de 3.000 estudiantes, hombres y mujeres, sothos, zulúes, basothos, mpondos. En medio de la rigidez de la educación inglesa, un buen día recibieron la visita del poeta xhosa Krune Mohayi, un historiador de la tradición oral. Su charla infundió en él un profundo sentimiento de orgullo y sentido de su africanidad.

"El poeta miró hacia la hoja de su lanza y después hacia el cable y, absorto en sus pensamientos, se puso a recorrer el escenario arriba y abajo. La lanza representa toda gloria y la verdad de la historia africana; es un símbolo del africano como guerrero y como artista. Este cable metálico es un ejemplo de la industria occidental, competente pero fría, inteligente pero sin alma. No podemos permitir que estos extranjeros a quienes no les preocupa nuestra cultura se apoderen de nuestra nación. Predigo que algún día las fuerzas de la sociedad africana lograrán una histórica victoria sobre el intruso. Hace demasiado tiempo que hemos sucumbido ante los falsos dioses del hombre blanco. Pero algún día emergeremos de entre las sombras y desecharemos esas ideas venidas de fuera".

En 1930, Mandela terminó sus estudios secundarios y se matriculó en la Universidad de Fort Hare, único centro académico para africanos en toda Suráfrica. Aquí conoce a quien sería su camarada de lucha y amigo más entrañable, Oliver Tambó. En su primer año de estudios promovió una huelga contra la mala comida y es suspendido, condicionado a que presentase excusas, pero no lo hace.

Regresa a la casa real Thembu y se encuentra con que el rey ha dispuesto matrimonio, según la tradición, para él y su primo Justice, con parejas que les había escogido, por lo cual los dos deciden huir a Johannesburgo, donde tienen que enfrentarse a una nueva vida llena de dificultades.

Encuentra trabajo en una oficina de abogados y estudiando por correspondencia  se gradúa como bachiller en artes.

En su trabajo conoce a Walter Sisulu y a Graur Randebe, ambos miembros del Congreso Nacional Africano -CNA y poco a poco, comenzó a interesarse por los planteamientos de esta organización. "Graur... aseguraba que para los africanos el motor del cambio era el CNA. Su política era el mejor camino para luchar por el poder en Suráfrica. Hacía hincapié en la larga historia de defensa del cambio por parte del CNA, señalando que era la organización nacional africana más antigua del país, fundada en 1912, que desde su declaración de constitución denunciaba el racismo, sus presidentes habían pertenecido a diferentes grupos tribales y predicaba como objetivo que los africanos fueran ciudadanos de pleno derecho en Suráfrica."

En agosto de 1943 participó en una marcha de apoyo al boicot de autobuses en el
suburbio de Alexandra, en Johannesburgo, en contra del alza de las tarifas. En este mismo año se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Witwatersrand; fue el único estudiante africano de la Facultad. Desde el comienzo sintió un ambiente muy adverso, pero asumió como un reto su permanencia en representación de su pueblo, muy pronto relacionándose con un núcleo de  estudiantes blancos, indios y judíos, simpatizantes con la causa del CNA y los pueblos africanos.

En 1943, Suráfrica era una sociedad racista donde los blancos, descendientes de
ingleses y holandeses, auto denominados afrikaners, eran dueños del poder, imponían la segregación racial y expoliaban a los africanos, sometiéndolos a un régimen violento, represivo y esclavista. Los africanos fueron despojados de sus tierras y quedaron reducidos al 13 por ciento del territorio. Estaban prohibidas las relaciones sexuales y los matrimonios entre razas diferentes.

Los letreros "Blancos solamente", "Negros solamente" estaban en todas partes. A los africanos les estaba prohibido hacer huelgas, y usar los parques, las bibliotecas, los teatros y los cines. Los africanos no podían votar y la educación que recibían era de muy baja calidad. Es decir que los pueblos africanos estaban esclavizados en su propia tierra.

En la residencia de Walter Sisulu se realizaban permanentes reuniones de los activistas del CNA. En una de estas reuniones Mandela conoció al doctor Anton Lembede, cuyo pensamiento libertario y progresista influyó decisivamente en su proceso de toma de conciencia y politización.

"Lembede sostenía que África era el continente del hombre negro, y que era tarea de los africanos reafirmarse y reivindicar lo que era suyo por derecho. Detestaba la idea del complejo de inferioridad de los africanos y arremetía contra lo que llamaba la adoración e idolatría hacia Occidente y sus ideas. El complejo de inferioridad, afirmaba, era el mayor obstáculo para la liberación... "El color de mi piel es hermoso" decía, "como el suelo negro de la Madre África". Creía que los Negros tenían que mejorar la imagen que tenían de sí mismo para ser capaces de emprender acciones de masas con éxito."

Mandela comenzó a desarrollar sus aptitudes de liderazgo cuando en 1943 creó la Liga de la Juventud junto a Oliver Tambo, Lembede, Sisulu y Nkomo. Se propusieron imprimirle un nuevo espíritu de lucha al CNA y adoptan el nacionalismo africano como su consigna de combate. Mandela fue nombrado Presidente.

La liga de la juventud integraría a todos los pueblos, lucharía por el derrocamiento de la supremacía blanca, y por el establecimiento de una forma de gobierno democrático, progresista e incluyente de todos los sudafricanos.

Por  esta fecha Mandela se casa con Evelyn Mase con quien tuvo dos hijos.

En 1944, Mandela fue elegido miembro del Comité Ejecutivo del CNA del Transvaal. Allí comenzó a proyectar las estrategias para unir las organizaciones africanas y poder movilizar a los pueblos en contra del gobierno.

En 1948 el National Party llega al poder. Es una organización política integrada por blancos "afrikaners", cuyo principio fundamental era la imposición extrema de la supremacía blanca sobre los pueblos africanos. Es elegido presidente el doctor Daniel Malan, quien oficializó el sistema del apartheid como forma de vida entre los surafricanos: implantó, definitivamente, a través de un sistema de leyes, la segregación racial con el lema: "El hombre blanco debe ser siempre el amo".

Para hacer frente al apartheid del nuevo gobierno, la Liga de la Juventud intensificó sus acciones y propuso al CNA un programa de acción para combatir las medidas racistas con boicots, huelgas, desobediencia civil y la no cooperación; además, proponía la realización de un paro nacional.

El CNA convocó la unidad de acción con el Congreso Nacional Indio y el Partido Comunista para lanzar una campaña de protestas llamada Campaña de Desafío. Mandela fue nombrado Jefe Voluntario. Rechazaban las leyes racistas del apartheid. La respuesta del gobierno de Malan no se hizo esperar, intensificando la violencia policial, arrestos masivos, juicio a los dirigentes, intimidación a las comunidades, amenazas de prohibición a las organizaciones.

De este proceso de movilizaciones resurgió el CNA como una verdadera organización con base popular.

En 1951 el CNA oficializó en su congreso la Liga de la Juventud y reafirmó la Presidencia de Mandela, quien distribuía su tiempo entre la promoción de la lucha, sus estudios de derecho y el trabajo para sostener su familia, que le reclamaba mayor atención. Junto con Oliver Tambo estableció una oficina de abogados que
en poco tiempo obtuvo numerosos clientes.

En 1953 es vetado para ejercer la abogacía, le exigen renunciar a su militancia con el CNA y le prohíben las reuniones políticas. Logró defenderse ante los tribunales con el apoyo de abogados blancos amigos.

En medio del acoso policial, Mandela seguía organizando diversas campañas contra el apartheid, entre ellas, las manifestaciones contra los desalojos de las comunidades de los barrios negros de Sophiatown, y las protestas contra la Ley de Educación Bantú, que colocaba bajo control del gobierno todas las instituciones educativas para los africanos.

A finales de 1954 el CNA realizó su conferencia anual en la ciudad de El Cabo, y una de las principales iniciativas aprobadas fue la realización de un Congreso de los Pueblos, que fuese representativo de todos los surafricanos sin distingos de raza o color. El jefe Luthuli, presidente del CNA, Nelson Mandela y Walter Sisulu, quedan responsabilizados de promover a todas las organizaciones posibles. Del congreso debía salir una Constitución por la Libertad, que recogiera los ideales democráticos y de igualdad del pueblo surafricano. Un panfleto decía:

"CONVOCAMOS A TODOS LOS PUEBLOS DE SURAFRICA, BLANCOS Y NEGROS... HABLEMOS JUNTOS DE LA LIBERTAD...! QUE SE ESCUCHEN TODAS LAS VOCES, QUE QUEDEN REGISTRADAS LAS PROPUESTAS QUE NOS HARAN A TODOS LIBRES. REUNAMOS TODAS NUESTRAS REIVINDICACIONES EN UNA GRAN CONSTITUCION POR LA LIBERTAD."

El Congreso de los Pueblos se realizó en Kliptown, los días 25 y 26 de junio de 1955, con más de tres mil delegados. Desafiaron la intimidación policial, cuando ya se habían cumplido los objetivos, entre ellos, la aprobación de la Constitución por la Libertad, en plena clausura arremetió una fuerza policial para disolverlo. La Constitución por la Libertad "reflejaba las esperanzas y sueños del pueblo y fue el embrión de la siguiente etapa de la lucha por la liberación y el futuro de la nación".

La introducción de esta Constitución dice así: "Nosotros, el pueblo de Suráfrica, declaramos, para que nuestro país y el mundo lo sepan: 1.Que Suráfrica pertenece a todos aquellos que en ella viven, blancos y negros, y que ningún gobierno puede, en justicia, demandar autoridad a menos que ésta esté basada en la voluntad popular. 2.Que a nuestro pueblo se le ha robado su derecho a la tierra, a la libertad y la paz mediante una forma de gobierno basada en la injusticia y la desigualdad. 3.Que nuestro país jamás será próspero ni libre hasta que todos sus habitantes vivan en hermandad, disfrutando de iguales derechos y oportunidades. 4.Que únicamente un Estado democrático basado en la voluntad del pueblo, puede garantizar a todos los ciudadanos sus derechos, sin distinción de color, raza, sexo o creencias. Por consiguiente, nosotros, el pueblo de Suráfrica, blancos y negros, unidos como iguales, como conciudadanos y hermanos, adoptamos esta CONSTITUCION POR LA LIBERTAD y nos comprometemos a luchar juntos, sin ahorrar esfuerzo ni sacrificio alguno, hasta que los cambios aquí expuestos se hagan realidad".

Las reivindicaciones de la Constitución por la Libertad se sintetizan en los siguientes títulos: 1."EL GOBIERNO SERA DEL PUEBLO. 2.TODOS LOS GRUPOS DE LA NACION DISFRUTARAN DE LOS MISMOS DERECHOS. 3.EL PUEBLO PARTICIPARA DE LA RIQUEZA DE LA NACION. 4.LA TIERRA SERA REPARTIDA ENTRE AQUELLOS QUE LA TRABAJAN.

La respuesta del régimen al Congreso del Pueblo fue la proscripción de los líderes del CNA, prohibiéndoles movilizarse fuera de los distritos asignados y encarcelando a otros, acusados de violación a la Ley de Supresión del Comunismo.

En su hogar Mandela también estaba viviendo su propio drama. Su esposa Evelyn Mase se dedicó a actividades religiosas y no participaba en la lucha por la causa africana. En 1956, cuando se terminaba su matrimonio, Mandela recibió la tercera orden de proscripción por 66 meses sin poder salir del distrito. El 5 de diciembre fue detenido, acusado de alta traición, de conspirar para derrocar el gobierno. Otros 156 líderes del CNA en todo el país fueron detenidos.

El juicio por traición duró cuatro años. El gobierno los acusó de querer imponer un régimen comunista, mostrando como pruebas la Campaña de Desafío, las movilizaciones contra los desalojos de Sophia-town y la convocatoria del Congreso de los Pueblos. Los acusados y sus abogados lograron demostrar que los cargos eran infundados; a los cuatro días fueron puestos en libertad condicional.

Por estos mismos días, el 14 de junio de 1958, Mandela se casa con la Trabajadora Social Winnie Nomzano Mdikizela, a quien a partir de ese momento popularmente llamaron Winnie Mandela, con quien tendría tres hijas.

Mandela pasó a presidir el CNA del Transvaal, al tiempo que dirigía a los voluntarios que desafiaban al régimen; se había convertido en el líder de hecho del movimiento. La represión produjo 8.000 detenciones, incluyendo la de Mandela, que fue confinado en Johannesburgo. Allí estableció el primer bufete de abogados negros de Sudáfrica. Cumplida su condena, reapareció en público, promoviendo la aprobación de una Carta de la Libertad, en la que se plasmaba la aspiración de un Estado multirracial, igualitario y democrático, una reforma agraria y una política de justicia social en el reparto de la riqueza.

El endurecimiento del régimen racista llegó a su punto más alto con el plan del gobierno de crear siete reservas o “bantustanes”, territorios marginales supuestamente independientes, en los que confinaría a la mayoría negra. El ANC respondió con manifestaciones y boicoteos, que condujeron a la detención de la mayor parte de sus dirigentes; Mandela fue acusado de alta traición, juzgado y liberado por falta de pruebas en 1961.

Durante el largo juicio tuvo lugar la matanza de Sharpeville, en la que la policía abrió fuego contra una multitud desarmada que protestaba contra las leyes racistas, matando a 69 manifestantes, en 1960. Seguidamente el gobierno declara el estado de emergencia, con base en el cual arrestó a los líderes de la oposición negra. Mandela permaneció detenido varios meses sin juicio.

El Gobierno racista proscribió al Congreso Nacional Africano. Mandela y otros activistas pasaron a la clandestinidad y formaron el brazo armado del CNA, al que denominaron Umkhonto we Sizwe, que significa “la lanza de la nación”.

El grupo realizó una campaña de sabotaje, mediante la utilización de bombas rudimentarias para romper e interferir el funcionamiento de importantes piezas de la infraestructura de Sudáfrica, como vías de tren y centrales eléctricas, de tal manera que afectara políticamente y la base económica del régimen.

En 1962, Mandela fue identificado en un control policial disfrazado de chofer. El New York Times informó en 1990 que fue la CIA, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, la que brindó los detalles a la policía sudafricana  acerca del paradero y la apariencia de Mandela. La nota decía además que la CIA gastó más dinero en vigilar al Congreso Nacional Africano que el propio régimen del apartheid.

Mandela pasó los siguientes 27 años en prisión. Durante el juicio por sabotaje, en el que fue acusado junto a otras nueve personas, conocido como “el Proceso de Rivonia”, Mandela habló en nombre de los acusados y defendió sus actos. “He luchado contra la dominación de los negros. He acariciado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en armonía, con igualdad de oportunidades. Es un ideal por el que espero vivir y que espero alcanzar. Pero, de ser necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir”. Para sorpresa de muchos, y probablemente gracias a la gran atención nacional e internacional puesta en el juicio, los activistas no fueron condenados a pena de muerte, sino a cadena perpetua en la tristemente célebre prisión de la isla Robben en Sudáfrica.

Fue entonces que se inició una fuerte campaña internacional para poner fin al apartheid. Una de las principales estrategias fueron las campañas para que las empresas que tenían negocios en Sudáfrica retiraran sus inversiones del país. En 1970, Caroline Hunter y Ken Williams, dos empleados afroestadounidenses de Polaroid en Cambridge, Massachusetts, se dieron cuenta de que la empresa estaba suministrando tecnología fotográfica al Gobierno sudafricano para la emisión de las odiadas libretas. Hunter y Williams organizaron un movimiento de trabajadores de Polaroid que obligó a la empresa a poner fin a sus relaciones con el gobierno de Sudáfrica.

Bajo la creciente presión, el régimen del apartheid comenzó a reprimir con mayor severidad a los sudafricanos negros. Las noticias de la violencia llegaron a todo el mundo, y ello motivó a los estudiantes universitarios a tomar medidas. Se creó un movimiento mundial para presionar a las juntas directivas de las universidades a que retiraran sus inversiones de Sudáfrica. En Washington D.C., Randall Robinson, el fundador de “TransAfrica”, comenzó un movimiento de protesta frente a la embajada de Sudáfrica. Robinson dijo en el programa de noticias Democracy Now: “Tres de nosotros fuimos arrestados, seguidos de 5.000 estadounidenses que fueron arrestados por ir a protestar frente a la embajada en los años subsiguientes…Por supuesto que eso ayudó a impulsar en el Congreso la Ley General Contra el Apartheid, aprobada en 1986. Fue así que, finalmente, las inversiones estadounidenses en Sudáfrica comenzaron a caer”.

Robinson hacía referencia al proyecto de ley presentado por el congresista de California Ron Dellums, que fue aprobado con apoyo de ambos partidos. El Presidente Ronald Reagan vetó el proyecto de ley, pero, en señal de la determinación del país de luchar contra el apartheid, ambas cámaras del Congreso votaron para anular el veto de Reagan, e impusieron fuertes sanciones al régimen del apartheid en Pretoria. Robinson agregó: “Y, por supuesto, eso, junto con la presión dentro del país generó las condiciones para que el gobierno sudafricano se decidiera a negociar y, en última instancia, a liberar a Mandela”.

Sin embargo, hay que reconocer el papel determinante de Fidel y la Revolución Cubana, que con su intervención solidaria a través de Angola, sellaron la suerte de los racistas al derrotar a las tropas de Zaire, hoy República Democrática del Congo, del Ejército Sudafricano, del Ejército de Israel y de dos ejércitos mercenarios Angoleños organizados, armados y financiados por EEUU a través de la CIA. Por ello Mandela, quien fue amigo entrañable con Fidel, en su visita a Cuba en 1991, reconoce públicamente que gracias a su heroica colaboración, en la cual una vez más se demostró el noble internacionalismo de la Revolución Cubana, se logró mantener la independencia de Angola, sentar las bases para la posterior emancipación de Namibia y disparar el tiro de gracia en contra del “apartheid” sudafricano.

Por eso, enterado del resultado de la crucial batalla de Cuito Cuanavale, el 23 de Marzo de 1988, Mandela escribió desde la cárcel que el desenlace de lo que se dio en llamar: “la Stalingrado africana” fue “el punto de inflexión para la liberación de nuestro continente, y de mi pueblo, del flagelo del `apartheid`.”

La derrota de los racistas y sus mentores estadounidenses asestó un golpe mortal a la ocupación Sudafricana de Namibia, y precipitó el inicio de las negociaciones con el CNA que, terminarían por demoler al régimen racista sudafricano.

Años más tarde, en la Conferencia de Solidaridad Cubana-Sudafricana de 1995 Mandela diría que “los cubanos vinieron a nuestra región como doctores, maestros, soldados, expertos agrícolas, pero nunca como colonizadores. Compartieron las mismas trincheras en la lucha contra el colonialismo, subdesarrollo y el apartheid… Jamás olvidaremos este incomparable ejemplo de desinteresado internacionalismo”.

Cuba pagó un precio enorme por este noble acto de solidaridad internacional, alrededor de 2600 Cubanos murieron luchando para derrotar el régimen racista y sus aliados. 

Mandela fue liberado en 1990 en medio de una fuerte convulsión social en Sudáfrica. Inmediatamente el CNA concertó las negociaciones políticas con Frederick de Klerk, Presidente del país, delegando a Mandela para ello, con el propósito de abolir el apartheid y realizar elecciones generales libres, de las que  saliera triunfante para el periodo 1994-1999, convirtiéndose en el primer presidente sudafricano de raza negra.

Estableció un Gobierno de Unidad Nacional al que invitó a otros partidos políticos a unirse y hacer parte de su gabinete. Así mismo, se promulgó una nueva constitución y se creó  una Comisión de la Verdad para investigar las violaciones a los derechos humanos cometidas los gobiernos del apartheid, la cual fue presidida por el Arzobispo y patriota Desmond Tutu.

Puso en práctica un plan de desarrollo que incluyó una reforma de la propiedad de la tierra, combate a la pobreza, cobertura de la educación y la salud para toda la población. Declinó postularse para un segundo periodo de gobierno, y fue sucedido en el cargo por Thabo Mbeki.

Al retirarse de la actividad política, se dedicó a obras humanitarias y de caridad, y de mediador en grandes conflictos internacionales.

Aunque el Gobierno de Estados Unidos y sus aliados hasta el final lo acusaron de ser un comunista y de terroristas, la comunidad internacional lo reconoció como un gran líder mundial en la lucha por la dignidad humana y la paz, haciéndolo merecedor de más de 250 menciones honoríficas y otros galardones, entre ellos el Premio Nobel de Paz, el Premio Lenin de Paz y la Medalla ¨residencial de la Libertad.

Falleció el 5 de diciembre de 2013, en Johannesburgo, de enfermedad respiratoria, a la edad de 95 años. A raíz de su muerte el presidente de la Asamblea General de la ONU, Peter Thompson, afirmó que el fallecido líder sudafricano Nelson Mandela “representa lo mejor de la humanidad y una fuente eterna de inspiración”. “Su extraordinaria fuerza de carácter y su convicción y devoción ante el deber perdurarán a través del tiempo como un ejemplo inspirador”.
Llamó a tener siempre presentes las palabras del luchador antirracista, cuando advirtió que mientras exista pobreza, injusticia y desigualdad, nadie tiene derecho a descansar. Y recordó además el empeño de Madiba, como le llamaba su pueblo, en imponer la tolerancia sobre el odio, la unidad sobre la división, y la reconciliación nacional.

Nelson Mandela termina su autobiografía con la siguiente reflexión: “Cuando salí de la cárcel, esa era mi misión: liberar tanto al oprimido como al opresor. …La verdad es que aún no somos libres. Apenas hemos logrado la libertad de ser libres”. Qué bueno sería que los gobernantes y políticos de países como Colombia, tuvieran muy en cuenta las reflexiones prácticas gubernamentales de Peter Thompson y de Mandela para sus actuaciones, por la convivencia, la paz duradera, la justicia social y el progreso de la sociedad en su conjunto.

Fuentes:

martes, 10 de julio de 2018

El legado de Mandela en sus propias palabras

Por: Rosa Carlina Garcia Anaya
Día 10. EL LEGADO DE MANDELA EN SUS PROPIAS PALABRAS[1]
RECORDANDO A MANDELA POR 18 DÍAS
#DiaDeNelsonMandela
#Mandela100

Nelson Rolihlahla Mandela (1918 – 2013) fue un activista, político y filántropo sudafricano que lideró los movimientos contra el apartheid de su país. Tras una larga lucha y 27 años de cárcel, sirvió como Presidente de Sudáfrica de 1994 a 1999. Fue el primer jefe de estado negro del país y el primero elegido en una elección democrática plenamente representativa. Su gobierno se centró en desmantelar el legado del apartheid, abordando el racismo institucionalizado y fomentando la reconciliación racial.

Su legado es una fuente de enseñanza para las sociedades actuales, de la que puede abrevar toda la humanidad, y especialmente Colombia, en una coyuntura que requiere de líderes con la templanza, compromiso y entereza que refleja el pensamiento de Mandela; comprometido como pocos, con la construcción de un mundo mejor para todos, especialmente los más pobres, vulnerables y marginados.

“Mi sueño sería una sociedad multicultural, diversa y donde cada hombre, mujer y niño sean tratados igualmente. Sueño con un mundo donde todas las personas de todas las razas trabajen juntas en armonía. Parte de la construcción de una nueva nación incluye construir un espíritu de tolerancia, amor y respeto entre la gente de este país.”
De acuerdo con su visión, nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su origen o su religión. La gente debe aprender a odiar, y si puede aprender a odiar, se les puede enseñar a amar, porque el amor viene más naturalmente al corazón humano que su contrario.

“Lo que cuenta en la vida no es el mero hecho de que hayamos vivido. Es la diferencia que hemos hecho a las vidas de otros lo que determinará el significado de la vida que llevamos. No puede haber mayor regalo que el de dar tiempo y energía para ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.”
“Nuestros hijos son la piedra sobre la que se construirá nuestro futuro, nuestro mayor bien como nación. Serán los líderes de nuestro país, los creadores de nuestra riqueza nacional, los que cuidan y protegen a nuestro pueblo. Nuestros hijos son nuestro mayor tesoro. Ellos son nuestro futuro. Los que abusan de ellos desgarran el tejido de nuestra sociedad y debilitan a nuestra nación.”
El mundo sigue acosado por tanto sufrimiento humano, pobreza y privación. Está en tus manos hacer de nuestro mundo un mundo mejor para todos, especialmente para los pobres, vulnerables y marginados. No son los reyes y los generales los que hacen historia, sino las masas del pueblo. Está en tus manos crear un mundo mejor para todos los que viven en él. Tú puedes comenzar a cambiar el mundo para mejorarlo cada día, no importa cómo sea de pequeña la acción.

La libertad nunca se puede dar por sentada. Cada generación debe salvaguardarla y extenderla. Tus padres y abuelos sacrificaron mucho para que tuvieras libertad sin sufrir lo que ellos sufrieron. Utiliza este precioso derecho para asegurarte de que la oscuridad del pasado nunca vuelve. Porque el ser libre no es meramente desprenderse de las cadenas, sino vivir de una manera que respeta y realza la libertad de los demás.
Mientras la pobreza, la injusticia y la desigualdad persistan en nuestro mundo, ninguno de nosotros puede descansar. Superar la pobreza no es un gesto de caridad. Es un acto de justicia. Cuando a un hombre se le niega el derecho a vivir la vida en la que cree, no tiene más remedio que convertirse en un proscrito.

Todo el mundo puede elevarse por encima de sus circunstancias y lograr el éxito si se dedican con pasión a lo que hacen. Yo no fui un mesías, sino un hombre común que se convirtió en un líder debido a circunstancias extraordinarias.
Como corolario a una vida ejemplar, puesta al servicio de los demás diríamos que: “Fue un hombre extraordinario, cuyas circunstancias de vida lo convirtieron en na luz para el mundo que alumbra con más fuerza cada día, en un mundo en el que crecen las desigualdades, las inequidades y los marginados en las sociedades.” Mandela Vive!!!.

ROSA CARLINA GARCÍA ANAYA
rosicar5@yahoo.es
@rosicar5


[1] 101 Frases Célebres de Nelson Mandela. Psicoactiva, www.mujerhoy.com, VII-06-18.

lunes, 9 de julio de 2018

Registro fotografico

Por: Licenia Salazar
Día 9. REGISTRO 
FOTOGRÁFICO
RECORDANDO A MANDELA POR 18 DÍAS
#DiaDeNelsonMandela
#Mandela100



Mandela PRISIONERO


Una imagen capturada durante una rara visita de sus compañeros en la prisión Victor  Verster. Imagen Archivo Nacional de Sudáfrica. 



Mandela PRESIDENTE

Nelson Mandela con Oprah Winfrey, Frederik W. de Klerk, Morgan Freeman​, Bill Clinton, Michelle Obama, Luiz Inácio Lula da Silva, Fidel castro, Barack Obama y con Winnie Mandela.

Nelson Mandela con Fidel Castro, Dalai Lama, Kofi Annan, Bill Clinton, Frederik W. de Klerk, Muammar Gadafi, Hillary Clinton, y Barack Obama.
Nelson Mandela con, Reverendo Desmond Tutu, Jackeline Onassis, Fidel castro, con Winnie Mandela.


Mandela y Winnie




Graca Machel al centro con Winnie Mandela a la derecha en el sepelio de Mandela.









Mandela con sus hijas y nietos

Amigos de lucha

domingo, 8 de julio de 2018

Mandela… una historia que une a dos continentes como un solo pueblo

Por: Maruja Uribe Lemos
Día 8. MANDELA… UNA HISTORIA QUE UNE A DOS CONTINENTES COMO UN SOLO PUEBLO.
RECORDANDO A MANDELA POR 18 DÍAS
#DiaDeNelsonMandela
#Mandela100

Cuando se me convocó para escribir sobre la vida del gran líder NEGRO Nelson Mandela, Nelson: nombre ingles o cristiano que le fuese dado el primer día de colegio; quise hacerlo sobre la gran influencia que ejercieron sobre él su abuelo y madre. Sin embargo, al volver a adentrarme en su autobiografía puedo establecer claramente parámetros que nos identifican como parte de este universo NEGRO, donde quiera que nos encontremos.
Así que, me centraré en algunos aspectos consignados en su autobiografía “El largo camino hacia la libertad” que nos hacen sentir orgullosos de parte de esa herencia que nos llega con la traída de los esclavos, quienes esparcieron sus semillas de conocimiento, algunas de las cuales prevalecen y otras con gran tristeza, podríamos decir que van desapareciendo con esto de la globalización que trae consigo el avasallamiento cultural y la pérdida de “legados”.
“Siempre he pensado que es la crianza más que la naturaleza, la que constituye el principal molde de la personalidad”, sin embargo, después de esta afirmación, Mandela asegura haber heredado de su padre, Gadla Henry Mphakanyiswa, su carácter severo “no le costaba recurrir al palo a la hora de imponer disciplina a su hijos”, poseía una orgullosa rebeldía y un tenaz sentido de la justicia.
El nombre que su padre le dio al nacer fue el de Rolihlahla que en Xhosa significa “arrancar una rama de un árbol” pero su significado coloquial se aproxima más a “revoltoso”… Sus amigos y parientes, llegaron a atribuir a ese nombre, las muchas tempestades que causo y a las que ha sobrevivido.
Cuando el padre de Mandela, tuvo un inconveniente con el Comisionario al no atender un llamado del mismo por una queja presentada contra él por un súbdito, respecto a un Buey que se había perdido, fue culpado de insubordinación y con ello se puso fin a la jefatura Mandela.
Su padre, al recibir la citación, envío la siguiente respuesta: “Andizi, ndisakula” (no iré, aun estoy aprestándome para la batalla), lo que expresaba su convicción de que el magistrado carecía de poder legítimo sobre él, convencido que cuando se trataba de asuntos tribales se debían guiar por las costumbres thembus y no por las leyes del Rey de Inglaterra.
Su desafío no fue producto del orgullo herido, sino una cuestión de principios.
En parte, por lo anterior y ante la difícil situación económica que se vino, la madre de Nelson Mandela decidió llevarlo a la aldea de Qunu, donde manifiesta haber pasado los años más felices de su infancia.
Y es durante esta experiencia que empiezan las semejanzas con lo nuestro. “En la cultura africana, los hijos y las hijas de los tíos o las tías de uno, son considerados como hermanos y hermanas, no primos. No hacemos las mismas distinciones entre los parientes, que hacen los blancos. No tenemos medios hermanos ni medias hermanas. La hermana de mi madre es mi madre; el hijo de mi tío es mi hermano; el hijo de mi hermano es mi hijo o hija”.
En nuestro medio, pese a las diferencias que puedan existir, nos consideramos todos una gran familia, tanto así que cuando hay empatía, automáticamente aflora el termino “manito” para manifestar el aprecio que se siente por el otro, haciéndole sentir como parte del núcleo. Los vecinos mayores, son considerados como “tíos”, palabra que denota respeto y consideración.
Durante su estadía en la aldea asistió por primera vez a un salón de clases (vale la pena decir que ningún miembro de su familia había ido jamás al colegio). “Su hijo es un muchacho inteligente, debería ir a la escuela”, ante esta propuesta la madre consulto con el padre de Mandela, quien no dudo en enviarlo al salón de clases, para lo cual le adapto uno de sus pantalones que sostuvo en la cintura con un trozo de cordel para que no se le cayeran. “Nunca me he sentido tan orgulloso de ningún traje, como de aquellos pantalones de mi padre”
A la muerte de su padre, Mandela debe abandonar Qunu, para ser albergado por un protector, Jongintaba, quien como reconocimiento a una deuda de gratitud por la recomendación que el padre de Mandela hiciera de él para suceder el trono de Dalindyebo, aun siendo hijo de la esposa que provenía de una casa menor, había prometido educarlo y criarlo como si fuese hijo suyo.
“Con el tiempo, Jongitaba devolvería el favor de un modo que mi padre no podía entonces imaginar”
La gratitud y la solidaridad, dos grandes legados que aunque hoy día se han visto un poco diezmados por el “Individualismo” marcado que nos permea, los reconocemos como valores propios de los Negros en el universo. Así en ocasiones mostremos ese lado depredador propio de la naturaleza humana recordamos una deuda de gratitud y estamos presentes cuando se requiere de nuestra solidaridad.
La vida de Nelson Mandela, en la medida que voy pasando las páginas de su obra, me identifica cada vez más con mi Pacífico colombiano, con nuestras costumbres y maneras de sortear el día a día; como niño, adolescente y joven.
Cierro mi escrito, dejando de manera textual el discurso que diera el jefe Meligqili en la gran fiesta que ofrecieran a los jóvenes recién circuncidados; discurso que en un principio Mandela califico de absurdo e incoherente pero que finalmente fue el que marco el nacimiento de esa semilla que no tardó en germinar.
“He ahí a nuestros hijos” dijo. “Jóvenes, sanos y hermosos, la flor y nata de la tribu Xhosa, el orgullo de nuestra nación. Acabamos de circuncidarles siguiendo un ritual que les promete la hombría, pero estoy aquí para decirles que no es más que una promesa vacía e ilusoria. Es una promesa que jamás podrá ser cumplida, porque nosotros los xhosas, y todos los sudafricanos negros, somos un pueblo conquistado. Somos esclavos en nuestro propio país. Somos arrendatarios de nuestra propia tierra. Carecemos de fuerza, de poder, de control sobre nuestro propio destino en la tierra que nos vio nacer. Se irán a ciudades donde vivirán en chamizos y beberán alcohol barato, y todo porque carecemos de tierras que ofrecerles donde puedan prosperar y multiplicarse. Toserán hasta escupir los pulmones en las entrañas de las minas del hombre blanco, destruyendo su salud sin jamás ver el sol, para que los blancos puedan vivir una vida de prosperidad sin precedentes. Entre estos jóvenes hay jefes que jamás gobernaran, porque carecemos de poder para gobernarnos a nosotros mismos; soldados que jamás combatirán, porque carecemos de armas con las que luchar; maestros que jamás enseñarán porque no tenemos lugar para que estudien. La capacidad, la inteligencia, el potencial de estos jóvenes se desperdiciarán en su lucha por mal vivir realizando las tareas más simpes y rutinarias en beneficio del hombre blanco. Estos dones son hoy en día lo mismo que nada, ya que no podemos darles el mayor de los dones, la libertad y la independencia. Se muy bien que Qamata lo e todo y nunca duerme, pero sospecho que últimamente está adormitado. Si así fuera, cuando antes me llegue la muerte mejor, ya que así podré presentarme ante él, despertarle y decirle que los niños de Ngubengcuka, la flor y nata de la nación Xhosa, está muriendo”

sábado, 7 de julio de 2018

El legado de Mandela

Por: Adolfo León Flórez Vergara
Día 7. EL LEGADO DE MANDELA 

RECORDANDO A MANDELA POR 18 DÍAS
#DiaDeNelsonMandela
#Mandela100

He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en armonía e igualdad de oportunidades”. Así afirmaba cuando estaba a punto de ser condenado a una larga pena de prisión, ese ideal lo mantuvo firme en la cárcely lo convirtió en presidente una vez liberado.
En abril de 1994, los negros sudafricanos pudieron participar en elecciones por primera vez en la historia y llevaron a la presidencia al líder del Congreso Nacional Africano, Nelson Mandela. Los comicios marcaron el nacimiento de la democracia en un país donde la injusticia, la violencia y la persecución racial habían dominado durante mucho tiempo.
Mandela, líder de la lucha por la igualdad racial, a los 75 años de edad recibía sobre sus hombros la responsabilidad de llevar a la práctica sus ideas; «una nueva Sudáfrica donde todos fueran iguales, donde todos trabajaran juntos para conseguir la seguridad,la paz y la democracia de su país».
Mandela no se plateaba una nación negra, se planteaba una nación diversa, con todos y para el bien de todos como en el siglo XIX predicara en nuestro hemisferio José Martí.
El dirigente sudafricano de dimensión mundial, asumida la presidencia se dio a la tarea de cumplir sus propuestas apoyado por la inmensa mayoría de su pueblo y para garantizar estos justos ideales afrontó quizás el mas arduo trabajo de su gobierno; redactar y aprobar una nueva constitución, donde estuviesen enfatizados los ideales de libertad, igualdad y justicia social a los que aspiraba su nación.
Considero que es imprescindible citar y tener muy presentes algunos artículos de esta importante constitución, que sin dudas es un ejemplo para la mayoría de los actuales gobiernos, pues al parecer muchos de los mandatarios y organizaciones regionales omundiales que hoy felicitan y reconocen a Mandela, la han ignorado, negando así la realidad de los ideales plasmados en este documento.
Veamos algunos:
16 Libertad de expresión
(1)Todos tienen el derecho a la libre expresión que abarca;
(a) la libertad de prensa y de otros medios;
(b) la libertad de recibir y de impartir información o ideas;
(c) la libertad a la creatividad artística; y
(d) la libertad académica y libertad de la investigación científica.
17 Asamblea, piquetes de demostración y petición
Todos tienen el derecho de realizar asambleas, de demostrar, de piquetear y de presentar peticiones pacíficamente y sin armas.
18 Libertad de asociación
Todos tienen el derecho a la libertad de asociación.
19 Derechos políticos
(1) Cada ciudadano tiene el derecho de hacer una selección política que
incluye-
(a) la formación de un partido político;
(b) de participar en las actividades o reclutar miembros para un partido
político; y
(c) hacer campaña para un partido político o causa.
(2) Todos los ciudadanos gozan del derecho de participar en
elecciones libres, justas y regulares para cualquier ente legislativo
establecido según la Constitución.
(3) Cada ciudadano adulto tiene el derecho de
(a) votar en elecciones para un ente legislativo establecido según la
Constitución y de hacerlo en secreto; y
(b) presentarse como candidato para cargos públicos y de ser electo,
desempeñar dicho cargo.
21 Libertad de movimiento y de residencia
(1) Todos gozan del derecho de la libertad de movimiento.
(2) Todos tienen el derecho de partir de la República.
(3) Todos los ciudadanos tienen el derecho de ingresar, de permanecer y de
residir en cualquier parte de la República.
(4) Todo ciudadano tiene el derecho de poseer un pasaporte.
88 Término Presidencial
(1) El término presidencial comienza al asumir el cargo y termina al producirse la vacante o cuando la persona elegida en las elecciones subsiguientes, asume el cargo.
(2) Ninguna persona puede asumir el cargo como Presidente por más de dos
términos ………
89 Deposición del Presidente
(1) La Asamblea Nacional puede deponer a un Presidente del cargo
únicamente por resolución y con el apoyo de por lo menos dos terceras
partes de los miembros pero únicamente por los siguientes motivos-
(a) una violación seria de la Constitución o de la ley;
(b) mala conducta seria; o
(c) incapacidad para desempeñar el cargo.
Podemos darnos cuenta por estos artículos que el líder Mandela no modificó la constitución de su país, con la finalidad de mantenerse en el poder de forma indefinida o para que su proyecto garantizara la permanencia de su partido. Confió mucho más en que la justeza de sus ideales garantizaría la continuidad del proceso democrático.
La constitución propuesta y aprobada durante su gobierno, es sin dudas un modelo de moral y valentía política para muchos de los modernos mesías, autoproclamados reivindicadores sociales, que hoy, invocando el nombre de próceres de la libertad, justificansus actitudes dictatoriales y sus aspiraciones de permanencia en el poder.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró esta semana que Mandela "es la encarnación viviente de los grandes valores de las Naciones Unidas".
Por su parte el Movimiento de los Países No Alineados (NOAL) decidió esta semana unir su voz a la del Gobierno sudafricano para pedir en la próxima Asamblea de la ONU que la fecha de nacimiento del primer presidente negro de Sudáfrica y Premio Nobel de la Paz en 1993, sea reconocida como "día de acción humanitaria".
Instruyamos entonces a las sociedades y a los jóvenes del mundo en el pensamiento de Nelson Mandela.
Que el día de Mandela, no sea solamente el “día de la acción humanitaria”, que sea también el día de la libertades y la democracia, del diálogo y la tolerancia, enseñemos el ejemplo de la constitución Sudafricana.

viernes, 6 de julio de 2018

Mandela y la filosofía de la no violencia

Por: William Mina Aragón
Día 6. MANDELA Y LA FILOSOFÍA DE LA NO VIOLENCIA

RECORDANDO A MANDELA POR 18 DÍAS.
#DiaDeNelsonMandela
#Mandela100

En este centenario del nacimiento de Nelson Mandela la población Afrodescendiente y la sociedad política y cultural del siglo XX – XXI tiene que sentir, alegría, gozo y defender el valor fundamental de la vida humana, pues si algo nos legó el líder surafricano fue a vivir con dignidad. Diría que aquí radica una de las mayores enseñanzas de este ciudadano fraterno para la humanidad: su lucha por la libertad y por los derechos humanos, independiente del factor étnico, religioso o político. Derechos humanos y libertades tan vilipendiadas y ultrajadas en muchos países y culturas hoy en día. Mandela un defensor aciago y lucido de las culturas minoritarias, Mandela amigo de la diversidad cultural, Mandela un luchador incansable de la democracia racial en África y en el mundo y lo hizo con creces desde el ámbito del derecho luchando siempre a favor de los sudafricanos más vulnerables ante el antiguo régimen del apartheid. Él nos enseñó que las potencialidades y posibilidades de todos los hombres y mujeres son las mismas y soñó con vivir en un país y en un mundo donde la igualdad no fuera un valor teórico de referencia si no hechos concretos y prácticos ante la vida y la sociedad misma, por ello cuando se convirtió en presidente de Sud-áfrica aplico la pedagogía del ejemplo, principio difícil de encontrar entre los dirigentes políticos del mundo, que solo son palabras en sus discursos sin contenido poético y sin sentido filosófico.
Considero que lo más importante de este significativo dirigente político, intelectual planetario, ciudadano cosmopolita fue su concepción de la filosofía de la no violencia como teoría y práctica para transformar el corazón de los hombres y de las mujeres en este rencoroso, violento y agresivo mundo. El aprendió de Jesús, de buda, de Gandhi, Thoureau, Luther King; lo que es el perdón, la Piedad, La Misericordia y la Compasión como vivencias universales e internas para transformarse uno mismo aprendiendo lo que es el verdadero amor y trasformar a los otros, sin derramamiento de sangre. Política del perdón y de la hermandad difícil de entender por todo lo que padecieron los afros: colonización, esclavitud, humillaciones y vejámenes. El aplico el principio moral y ético que dice que “ no hagas a los otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti”, lema difícil de comprender si sabemos que estuvo injustamente en la cárcel por más de 20 años, lema difícil de comprender si sabemos que por cada movilización en África del sur por la no violencia los muertos y ametrallados eran pan de cada día, principio difícil de aceptar si la mayoría afro no tenía derecho al voto ni a la ciudadanía en áfrica del sur; pero la fuerza espiritual y filosófica del perdón de los Orichas y ancestros envolvieron la aura de Mandela para que perdonara de corazón a sus victimarios por ello diríamos que Mandela hizo de la filosofía de la no violencia su vida misma y la presento en su experiencia cotidiana como un valor de referencia practica para todo el mundo. Mandela en su centenario siempre será un paradigma de referente obligado para la afro diáspora, por sus luchas a favor de la paz y la reconciliación entre culturas diferentes; pero donde nadie puede abrigarse el derecho de someter o dominar a otros bajo ideologías y prejuicios culturales hereditarios. Creo que Colombia hoy necesita reconocerse en la vida y obra práctica de Mandela para pensar en el pos acuerdo y el posconflicto, pues el país que el dirigió políticamente limó sus antiguas y cruentas diferencias a través del dialogo y la concertación. Nelson Mandela es un ejemplo de liderazgo político para el mundo afro, un ejemplo de defensa de los derechos humanos y de las libertades individuales para américa latina y un modelo de cordialidad, civilidad y ciudadanía plena para el mundo entero.

jueves, 5 de julio de 2018

Datos que quizá no sabias de Nelson Mandela

Por Jenniffer Urrutia Briñez:
Día 5: DATOS QUE QUIZÁ NO SABÍAS DE NELSON MANDELA
RECORDANDO A MANDELA POR 18 DÍAS
#DiaDeNelsonMandela
#Mandela100

Se llamaba Rolihlahla, nombre hablado en xhosa, idioma hablado en Sudáfrica, que significaba “jalar la rama de un árbol” o “generador de problemas o alborotador”. Sin embargo, el primer día de clases en la escuela primaria metodista (en Qunu, Sudáfrica), cuando aquel niño tenía nueve años, su maestra de origen inglés, decidió llamarle Nelson, porque era costumbre, darles a todos los niños en la escuela nombres de pila cristianos.

Nelson Mandela, expresidente, premio Nobel, activista, amado y admirado por todo el mundo, fue una personalidad pública que ha sido mostrada en documentales, películas, libros, pero aun así quizá no sepas lo que había más allá de su figura política y pública.
A continuación, algunos hechos que quizá no conocías sobre Nelson Mandela.

1.   Ha sido reconocido tanto que se han emitido billetes con su imagen, se han construido bustos y estatuas alrededor del país y plazas y edificios han dado el nombre de quien saco a Sudáfrica del apartheid, como la iglesia católica Regina Mundi que tiene un vitral del expresidente sudafricano con los brazos levantados.

2.   Actuó brevemente en una película de Spike Lee: Tuvo una pequeña participación en la biografía de Spike Lee de 1992 llamada "Malcolm X". Casi al final de la película interpreta a un maestro recitando el famoso discurso de Malcom X a un salón lleno de estudiantes de Soweto. Pero el pacifista Mandela no diría "por cualquier medio necesario". Así que Lee recortó una secuencia de Malcolm X para terminar la película.

3.   Un pájaro carpintero lleva su nombre: desde Ciudad del Cabo hasta California abundan las calles llamadas en honor a Mandela. Pero también ha sido objeto de algunos reconocimientos poco comunes. El año pasado, científicos bautizaron un pájaro carpintero prehistórico en honor a él: el ‘Australopicus nelsonmandelai’. En 1973, el instituto de física en la Universidad de Leeds llamó a una partícula nuclear la "partícula Mandela".

4.   Se vistió de chofer para evadir a la policía: La capacidad de Mandela para evadir los servicios secretos le valió el apodo de "La Pimpinela Negra", en alusión a la novela "La Pimpinela Escarlata", que trata sobre un héroe con una identidad secreta. Madiba es conocido por haberse disfrazado de chofer, jardinero y chef, con el fin de viajar por todo el país pasando desapercibido frente a las autoridades. Nadie parece saber cómo Mandela, que había estado operando de manera clandestina y con identidad falsa, fue finalmente hallado y arrestado. "Me convertí una criatura de la noche. Me mantenía escondido durante el día, y saldría a realizar mi trabajo cuando oscurecía", dijo en su biografía", Long Walk to Freedom" (El largo camino hacia la libertad).

5.   Un deporte sangriento lo intrigaba: Además de la política, la otra pasión de Mandela era el boxeo. "No me gustaba la violencia del boxeo. Estaba más interesado en su ciencia, cómo mover tu cuerpo para protegerte, cómo utilizabas un plan para atacar y retirarte, y cómo llevabas el ritmo en una pelea", dice en su biografía.

6.   Tenía su propio bufete de abogados, pero tardó años en obtener su título de Derecho: Mandela estudió derecho en la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo de manera discontinua durante 50 años desde 1939, suspendiendo la mitad de las materias.

7.   Un diploma de dos años en leyes obtenido después de su título universitario le permitió ejercer, y en agosto de 1952 él y Oliver Tambo establecieron la primera firma de abogados negros de Sudáfrica, "Mandela y Tambo", en Johannesburgo. Perseveró y finalmente consiguió el título de abogado en la cárcel en 1989.

8.   Estuvo en la lista de los terroristas más buscados de Estados Unidos y no fue retirado de esta lista hasta 2008, a los 89 años. Él y otros miembros del Congreso Nacional Africano fueron incluidos en ella debido a su lucha activa contra el apartheid.

9.   Cuando Mandela se encontraba en la prisión de la Isla Robben fue obligado a trabajar en una cantera de piedra caliza en una jornada de casi siete horas durante 12 años, hasta que fue abolido el trabajo forzado y se dedicó a escribir.

10.              Sudáfrica es el país con más personas con sida, por lo que Nelson Mandela dedicó parte de su vida a la lucha contra la enfermedad ya que su hijo Makgatho falleció en 2005 por ser portador del síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

11.              Mientras estaba en la cárcel, Mandela estudió Derecho a distancia con la Universidad de Londres, si bien, aunque pasó algunos exámenes en 1963, las condiciones impuestas por las autoridades surafricanas le impidieron obtener su licenciatura. Además, el líder sudafricano creó un clima de estudio en el grupo de reclusos políticos. Tanto que en los ambientes de la lucha la isla de Robben era conocida como la universidad, "no solo por lo que aprendíamos en los libros, no porque los internos estudiaran inglés, afrikáans, arte, geografía y matemáticas. (...) También por lo que aprendíamos unos de otros", explicaba Mandela, que en aquella prisión distinguía entre estudios académicos "oficiales" y estudios políticos.

12.              Tras dejar la presidencia, Mandela se dedicó a su familia y trabajaba en una oficina recién remodelada en un edificio de Johannesburgo que actualmente alberga el Centro de la Memoria de Nelson Mandela.